
Arrancamos tres meses muy intensos, divertidos, polémicos, entretenidos, estresantes y llenos de sorpresas. Solo cada cuatro años se alinean en un mismo trimestre tres jornadas electorales y un mundial de fútbol. ¡Casi nada!
No puede haber dos eventos seguidos más estresantes que elecciones presidenciales y la Copa Mundial de Fútbol. Los dos, con unas finales que les pondrán los nervios de punta a unos y les dispararán la dopamina a otros.
Habrá angustia y hasta desespero en los candidatos por salir elegidos y entre los fanáticos para ganar un partido. Y en medio de los dos, con mucha expectativa los electores, unos 41 millones de potenciales votantes, y los aficionados que son casi todos los colombianos.
Todo por llenar las urnas de votos y las porterías de goles. Los dos caminos para el triunfo, en medio de polémicas, discusiones, peleas, protestas, trifulcas, grescas, groserías y mucho más.
Pero, a pesar de todo, seguramente nos vamos a gozar estos dos eventos.
La sola divulgación de las encuestas políticas por los distintos medios, es un plan para reunirse, comentar y hasta hacer apuestas y vaticinios.
Y que me dicen de los debates por televisión que convocan, a unos por curiosidad y a otros por morbo a ver a quién le va mal o mete la pata.
Con encuestas y debates llegamos a las urnas el 31 de mayo para la primera vuelta presidencial y el 21 de junio para la segunda. Dos domingos de la llamada fiesta de la democrática. Dos días en modo elecciones. Y, dos noches llenas de tensión, alegría para unos y tristeza para otros con los resultados que la Registraduría les va botando con b larga a los medios de comunicación.
Y como remate después de estas dos jornadas electorales viene la Copa Mundo (entre el 11 de junio y el 19 de julio), que llena las salas de la casa, las oficinas, restaurantes y demás sitios públicos o privados para cantar los goles.
Ya me imagino la gritería de los fanáticos vestidos con la camiseta amarilla el día de los partidos de nuestra selección Colombia. Todos esto con las previas apuestas y pollas.
Si la selección Colombia avanza hasta las semifinales o finales, pues será una locura, pero si no, pues nos gozaremos igual todos los partidos restantes, gane quien gane, aunque nos la jugaremos por las selecciones de América.
Total, tendremos seis meses, donde esperamos que en las elecciones los políticos no nos metan muchos goles, y en el fútbol hagamos muchos votos para que gane la selección Colombia.

